2. Elementos básicos para la elección de la cartera

1. 2. ELEMENTOS BÁSICOS PARA LA ELECCIÓN DE LA CARTERA

Elaborar un criterio de selección

El primero criterio se da por la gama de oportunidades, mientras que el segundo lo proporciona el mapa de indiferencia que define la función de utilidad. Sólo resta unir los elementos y ver como el criterio de selección se sobrepone a la región de oportunidades para llegar a definir cuál paquete se elige entre todos los posibles.

Definir con claridad un perfil inversionista no resulta tan sencillo, tampoco definir un portafolio de inversión. Para definir qué tipo de perfil eres y qué necesitas cuando se trata de invertir tu patrimonio, necesitas tener claro cuatro elementos clave y que son críticos para construir tu portafolio de inversión: horizonte, rentabilidad, liquidez y riesgo.

Horizonte de inversión.

Representa el tiempo durante el cual quieres invertir tus ahorros o patrimonio.


  • Corto plazo: menos de un año

  • Mediano plazo: 1 a 5 años

  • Largo plazo: más de 5 años

Por ejemplo: si quieres ahorrar para un viaje al extranjero que quieres hacer en un año, entonces tu horizonte de inversión es de corto plazo. Ahorrar para dar el enganche de una casa dentro de cinco años es un ejemplo de inversión a mediano plazo, mientras que invertir para retirarte pronto de la vida laboral suele ser una inversión con un horizonte de largo plazo.


Rentabilidad.

Para calcular la utilidad adecuada para ti tienes que decidir si quieres poner tu dinero a trabajar y que produzca o prefieres dejarlo “dormido”; con tranquilidad, sólo sin perder su valor en el tiempo. Si quieres que tu dinero trabaje para ti y no necesitas los ingresos en el corto o mediano plazo, puedes considerar inversiones, como las acciones.

Liquidez.

En este caso necesitas saber qué tan rápido necesitas convertir tu inversión en efectivo. Una inversión de alta liquidez significa que puedes obtener tu dinero en cualquier momento. En una inversión de baja liquidez, puede tomar tiempo encontrar un comprador y completar el proceso de venta. Y, algunas otras inversiones no podrás obtener tus recursos hasta cierta fecha o evento en específico.


Riesgo.

Casi por definición todos decimos que odiamos el riesgo, pero el riesgo y la rentabilidad de un portafolio de inversión es el acto de equilibrio del inversionista clásico. Pensamos que es tan sencillo como que a mayor riesgo, mayores serán los retornos que podríamos recibir. Sin embargo, la diversificación es la vara que sostiene el equilibrista para no perder el piso. Cuando construyes un portafolio bien diversificando anulas o compensas los riegos individuales inherentes a ciertos activos.

Como puedes ver, construir tu portafolio de inversión comienza por conocerte financieramente y saber qué es lo que quieres. Toma estos cuatro elementos clave para definir tu perfil de inversión, acude con un asesor y deja que tu dinero trabaje para ti y se cumplan tus objetivos y metas.

Como se ha visto el problema de selección de cartera es un problema de selección es un problema de elección, el cual maneja tres diferentes razones:


  1. Los criterios de selección que dan origen a funciones de preferencias son económicos y de tipo racional, lo que permite una caracterización matemática explícita.

  2. El inversionista está limitado en sus posibilidades de elección por restricciones que se pueden representar matemáticamente.

  3. El problema de cartera es un problema de optimización que se puede formular en forma detallada, y para el cual existen técnicas de solución eficiente.