El riesgo y la incertidumbre

1. EL RIESGO Y LA INCERTIDUMBRE

Podemos definir la incertidumbre como la imposibilidad de saber con exactitud lo que pasara en el futuro, de tal manera que el riesgo da incertidumbre en las inversiones. Hablar de riesgo en el ámbito financiero se traduce en la probabilidad de que los rendimientos futuros estén por debajo de los esperados, se produzcan minusvalías o se pierda parte del capital invertido.

Podemos diferenciar riesgo de incertidumbre; hablamos de riesgo cuando de alguna manera es posible calcular la probabilidad de que algo suceda. Se habla de incertidumbre cuando no hay forma de tener ningún cálculo de probabilidades en los eventos.

Las inversiones tienen un riesgo que se compensa con los rendimientos o utilidades que se obtienen y será el nivel de riesgo que se quiera adquirir lo que lleve a tomar una u otra decisión de inversión se le conoce como aversión o propensión al riesgo. Hay quienes asumen una actitud conservadora, toman el menor riesgo posible y mantienen sus recursos en instrumentos de inversión a corto plazo y en cuentas de ahorro; el riesgo que asumen es que sus rendimientos sean inferiores a la tasa de inflación y que por lo tanto se presente una pérdida en el valor adquisitivo del capital invertido, es decir, que la tasa de rendimiento real sea negativa.

También hay a quienes asumen posturas de mayor riesgo e invierten en el mercado de capitales para buscar mayores rendimientos o utilidades, estas personas tienen una mayor posibilidad de pérdida de una parte de sus recursos invertidos.

Es hecho es que las inversiones siempre tienen cierto grado de incertidumbre o riesgo de que el inversionista no obtenga buenos resultados. 

Cuando una inversión ofrezca un alto rendimiento se deberá buscar reducir al mínimo el riesgo de ésta. Cuando se realizan inversiones financieras se busca obtener un rendimiento futuro involucrando en esa decisión de inversión factores desconocidos como el comportamiento de las tasas de interés, la inflación, las fluctuaciones monetarias, los ciclos económicos, el comportamiento de los mercados internacionales, entre otros. El riesgo tiene una estrecha relación con el rendimiento esperado.

No es fácil disminuir el riesgo en las inversiones, pues es importante contar con cierta cultura financiera para tomar decisiones que den una visión amplia del mercado de valores como: cuáles son los instrumentos y características que ofrecen, qué son las tasas de interés y sus niveles y cuáles son los riesgos de cada tipo de inversión.

La forma más común de disminuir el riesgo en una inversión es diversificando, es decir, invertir en diferentes instrumentos de inversión. Si se concentra todo el capital en una sola inversión, se corre el riesgo de que esta no obtenga buenos resultados y que se pueda perder parte o el total de capital. Con la diversificación se reduce el riesgo de perder todo, porque para que eso suceda es necesario que varias inversiones no obtengan buenos resultados al mismo tiempo.

Cuando los inversionistas no obtienen los rendimientos esperados piensan en la volatilidad, que es entendida como riesgo de mercado; se presenta cuando los precios caen bruscamente o permanecen abajo por largos periodos de tiempo. El riesgo, en cambio, es visto de forma diferente por los expertos financieros y por los administradores de fondos, ya que está asociado con factores que contribuyen a la volatilidad.