Rentabilidad o rendimiento

1. RENTABILIDAD O RENDIMIENTO

Podemos definir que el rendimiento es lo que esperamos obtener por encima de lo que se está invirtiendo en el mercado. Hemos comentado que hay una relación directa entre riesgo y rendimiento, es decir, un activo financiero que ofrezca mayor riesgo, usualmente tiene un mayor riesgo implícito (aunque no se perciba). El rendimiento se puede ver como el incentivo que deben tener las personas al vencer la aversión al riesgo.

En el gráfico podemos ver que los instrumentos de renta variable tienen una mayor rentabilidad esperada, pero conllevan también un mayor nivel de riesgo que los instrumentos de renta fija.

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A la capacidad de generar rendimientos se conoce como rentabilidad y en las inversiones los rendimientos futuros no son seguros. Pueden ser grandes o modestos, pueden no producirse, e incluso puede significar perder el capital invertido.

No existe inversión sin riesgo. Pero algunos productos implican más riesgo que otros.

La única razón para elegir una inversión con riesgo ante una alternativa de ahorro sin riesgo es la posibilidad de obtener de ella una rentabilidad mayor.

A iguales condiciones de riesgo, hay que optar por la inversión con mayor rentabilidad.

A iguales condiciones de rentabilidad, hay que optar por la inversión con menos riesgo.

Cuanto mayor el riesgo de una inversión, mayor tendrá que ser su rentabilidad potencial para que sea atractiva a los inversores. Cada inversionista tiene que decidir el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir en busca de mayor rentabilidad

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En la imagen podemos ver que las estrategias de inversión se clasifican como “conservadoras”, “moderadas” y “agresivas”, algunas instituciones tienen más definiciones pero estas tres son las más comunes y los términos se refieren al nivel de riesgo asumido, y por lo tanto la rentabilidad buscada.

Cuanto más riesgo se asume, más rentabilidad se debe exigir. Igualmente, cuanta más rentabilidad se pretende obtener, más riesgo hay que asumir. Hay que tener cuidado, ya que riesgo y rentabilidad van unidos, pero aceptar un mayor riesgo no es garantía de obtener mayores rendimientos.