¿Cómo se miden?

1. ¿Cómo se miden?

De manera preliminar, podemos cuantificar el riesgo sistemático mediante la desviación típica de una cartera convenientemente diversificada, ya que agregar nuevos activos no reduce la volatilidad de la misma. El riesgo idiosincrásico resulta más complicado de medir y sólo puede aproximarse comparando la volatilidad del activo aisladamente con la de una cartera diversificada que lo contenga; la diferencia entre ambas servirá de indicador de riesgo no sistemático.

Por ejemplo, algunos factores de riesgo no sistemático de las acciones de un banco pueden ser un cambio en el equipo directivo, la adquisición de alguna empresa de la competencia o la publicación de información no esperada sobre alguna de sus áreas de negocio, los factores de riesgo sistemático incluirían la evolución de los tipos de interés o del tipo de cambio, la marcha del P.I.B. o un nuevo gobierno.

¿Todas las inversiones tienen el mismo riesgo sistemático?

No todas las inversiones tienen el mismo riesgo, aunque el riesgo sistemático afecta a todos los activos disponibles para invertir en una economía, no lo hará de manera idéntica en todos los casos.

  • Renta Variable: en este caso las características como el sector en el que se encuadra la empresa que emite los títulos, su estructura financiera o su presencia internacional determinarán el efecto que cambios en variables como los tipos de interés tendrá en el valor de sus acciones.

  • Renta Fija. Para la renta fija ocurre lo mismo, aunque en este caso los tipos de interés juegan un papel predominante, por la propia naturaleza de estos activos financieros. Las características del emisor (sector, calificación crediticia) tienen efectos que pueden considerarse de segundo orden en la mayoría de las ocasiones.